sábado, 30 de abril de 2011

Reflexión.

Qué criatura tan lastimosa es el hombre ; nace con plena conciencia de su propia mortalidad, y por lo tanto se ve condenado a vivir durante toda su insignificante existencia temiendo a lo desconocido. Impulsado por la ambición, con frecuencia desperdicia los preciados momentos que posee.
Haciendo caso omiso de su prójimo, se complace en exceso en su egoísta afán de conseguir fama y fortuna, y permite que lo seduzca el mal para llevar la desgracia a las personas que ama de verdad; su vida, tan frágil, siempre está pendiente de un hilo al borde de una muerte cuya comprensión no le ha sido dada.
La muerte es lo que lo iguala todo. Todo nuestro poder y nuestros deseos, todas nuestras esperanzas y nuestros anhelos terminan muriendo con nosotros, enterrados en la tumba.
Ajenos a todo, viajamos de manera egoísta hacia el gran sueño, concediendo importancia a cosas que no la tienen, sólo para que en el momento mas inoportuno nos recuerden lo frágil que es nuestra vida en realidad.
Como criaturas emocionales que somos, rezamos a un Dios de cuya existencia no tenemos pruebas, con una fe desenfrenada y diseñada meramente para mitigar nuestro primordial miedo a la muerte, mientras intentamos convencer a nuestro intelecto de que ha de existir otra vida en el más allá. Dios es misericordioso, Dios es justo, nos decimos, y entonces sucede lo impensable : un niño que se ahoga en una piscina, un conductor bebido que mata a un ser querido, una enfermedad que ataca a la persona que mas amas...




4 comentarios:

  1. El hombre, el mayor depredador...
    ¿Te gusta Mago de Oz? Una canción de su último disco, Atlantia (nombre de la canción y del disco XD) incluye al final una poesía escrita por ellos sobre este tema.

    ResponderEliminar
  2. Como dijo Thomas Hobbes:
    "El hombre es un lobo para el hombre" y vive en guerra permanente contra todos...

    ResponderEliminar
  3. no borres mis comentarios xDDDD (rayden introspección) ponla por favor ;)

    ResponderEliminar