miércoles, 18 de mayo de 2011

Infarto cerebral.

Quizá sobre el tema que voy a escribir no le interese a mucha gente. Yo hace unos 8 años no sabía de la existencia de éstos infartos. Para mucha gente sólo existen los infartos cardiacos, pero temo decirles que también existen éste tipo de infartos.
Yo me enteré de que existían éste tipo de infartos cuando era muy pequeño, os cuento la historia:
Era un día normal para mí. Una mañana normal. En aquel entonces yo tenía 8 años. Era un 30 de octubre, y todo era normal en aquel día. Mi padre estaba con mi abuelo en su pueblo, en el entierro del primo de mi abuelo. Mi abuelo es diabético, y como tal, debía inyectarse la insulina. Por ahora todo "normal".
Cuando mi abuelo intentó ponerse la insulina, no atinaba, cosa que nunca le había pasado. Mi padre se extrañó mucho, y le preguntó que le pasaba. Mi abuelo no habló, solo emitió ruidos. Preocupados por lo que le pasaba, le llevaron al hospital más cercano. Tras unos días ingresado y haciéndole análisis, le detectaron algo que ningún familiar se esperaba: infarto cerebral. La hipótesis que se plantea la mayoría de la gente que estaba presente, es la de que al ver en el velatorio el cadáver de su primo, de la conmoción, algo en su cerebro falló.
En éstos 8 años ha pasado por diferentes residencias, puesto que mi abuela no se puede hacer cargo de él.
Mi abuelo, a día de hoy sufre las consecuencias normales de un infarto cerebral: no sabe hablar, andar no pudo los primeros meses, no lee, no puede hacer sus necesidades como una persona normal, y un largo y triste etcétera...
Debido a que no puede hablar, en muchas residencias lo han tratado realmente mal. Pero lo de la residencia en la que actualmente está no es de recibo.
Podría tirarme criticándoles hasta que blogger me dejase escribir, pero tan sólo voy a poner un pequeño ejemplo, puesto que el tema principal no es éste:
Hace cosa de mes y medio dos, le pusieron una sonda, la cual hay que cambiar según el material del que esté hecho. Ésta, si no me equivoco, era semanal, y se lo tenían que cambiar las "enfermeras" de la residencia. Debido a la gran incompetencia de éstas señoritas, tuvieron que llevarlo al hospital para cambiársela allí, tras habérsela movido, lo cuál hace un daño que no se lo desearía ni a mi peor enemigo. Con lo de la sonda ha habido más de una, pero bueno, es tan sólo un ejemplo para que veaís que incompetencia hay.
Hago ésta entrada para que la gente sepa de la historia de mi abuelo, porque si no, no le llegaría a nadie.
Sé que mi abuelo jamás podrá leer ésto, pero quiero que se haga eco de su historia.
Muchas gracias por tu atención si te has leído ésta "parrafada".
Espero que ni vosotros ni ningún familiar vuestro pase por lo mismo jamás.
Un saludo del escritor de éste blog.

1 comentario:

  1. A lo mejor te puede ayudar en algo...

    http://www20.gencat.cat/docs/Adjucat/Documents/ARXIUS/Protocol_grancast.pdf

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